¡Muchas felicidades!: La dignidad por encima de todo en la Cañada Real.

El sábado 3 de junio celebramos varios cumpleaños de unos amigos muy especiales. Es un evento que esperamos siempre con ganas y que preparamos con mucho cariño e ilusión. Esta celebración es parte del proyecto “Encuentros con dignidad”, que llevan a cabo diferentes asociaciones en la Cañada Real (Cáritas, Cruz Roja, Adoratrices, el Colegio Tajamar y Avanza ONG).

“Encuentros con dignidad” lleva a cabo dos acciones principales: la celebración de los cumpleaños de los “machacas” y proporcionar limpieza y aseo digno para estas personas. Pero, ¿quiénes son los “machacas”? En palabras de Agustín, párroco de Santo Domingo de la Calzada (en la Cañada Real), los “machacas” son “las personas más deterioradas de la Cañada Real. Están esclavizadas por la droga y su vida gira en torno a ella. Viven en Cañada y no encuentran forma de salir de esa realidad. A cambio de sus dosis están al servicio de las personas que controlan la droga”.

En Cañada hay unos 150 “machacas”, si bien acuden miles de personas -que no viven allí- a comprar en el supermercado de la droga que está instalado en 1 de los 15 kilómetros de la Cañada Real. El sentido de “Encuentros con dignidad” es llegar a los “machacas” para dignificar su vida. Poder darles la oportunidad de ducharse, estar aseados o lavar su ropa de vez en cuando sin que ellos tengan que hacer nada a cambio.

Aunque es complicado, fruto de estos encuentros, alrededor de una decena de personas ha comenzado su rehabilitación y desintoxicación. ¡Queremos dignificar las historias de muchas personas, como los cumpleañeros del sábado! Uno de los voluntarios que participaron el sábado recordaba cómo en el primer cumpleaños que se celebró sólo quiso asistir una persona -ya que es difícil que quieran salir de Cañada aunque sea un rato-. Había muchos invitados, pero sólo una, Susana, se animó a celebrar su cumpleaños. Se encontraron en una tesitura que no imaginaban: primer cumpleaños, muchos invitados, y sólo una cumpleañera. ¿Seguimos adelante? ¡Pues claro! Cuando nosotros cumplimos años, nos gusta que nuestros amigos nos celebren, ¿no? ¡Pues a Susana también!

Y, ¿sabéis lo mejor de todo? Que Susana se encuentra ahora mismo en fase de rehabilitación fuera de Cañada Real, ha sido mamá y su bebé no tiene rastro de adicción -algo común cuando la madre es drogodependiente-. Cada persona importa, y quién sabe cuánto tuvo que ver aquel primer cumpleaños en que Susana haya querido salir de Cañada con las fuerzas necesarias. ¡Campeona!
¿Cómo fue este gran día de cumpleaños? Como estuvimos implicadas varias entidades, contaremos cómo lo vivimos desde Avanza, pero a la vez muchos más voluntarios de otras organizaciones estaban trabajando por este éxito.

9:30 – Quedamos en nuestra sede en el Paseo de la Habana para ultimar los preparativos de la comida y poner todos los checks en nuestra lista de tareas. Días antes habíamos hecho algunas compras: velas, tartas, tortilla, ¡los regalos!, salmorejo, Coca Cola, chuches…¡riquísimo!

Mientras tanto, en Cañada habían quedado voluntarios de Cruz Roja y Cáritas para que los cumpleaños se pudieran duchar y asear y poner ropa limpia. ¡Es un día muy especial y hay que estar bien guapos! 😉

11:00 – Salimos hacia “Los Almendros”, una finca muy alejada de Cañada, con un ambiente muy natural y perfecto para celebrar varios cumpleaños. Allí nos encontramos con Nacho, voluntario y director del Colegio Tajamar y Toñi e Ilu, monjas adoratrices.

11:3o – Isabel, voluntaria de Avanza, se pone al mando en las cocinas junto con Toñi e Ilu para dar los últimos retoques y los emplatados finales. ¡Está todo perfecto! Nacho y otros voluntarios de Avanza comienzan con la decoración del lugar: guirnaldas, globos, manteles, platos y vasos. Todo con mucho color y alegría. ¡No se cumplen años todos los días!

12:45 – Ultimamos todos los detalles. ¿Está todo listo? ¡Sí! Aún nos quedan unos minutos para recordar cómo empieza este proyecto y rememorar otros cumpleaños. ¡Es un día que merece mucho la pena!

13:00 – ¡Llegan los cumpleañeros! Había 12 que habían cumplido años, pero finalmente han venido 6. ¡Bienvenidos a vuestra celebración: Juan, Antonio, Eullín, José Ramon, Juan Antonio y María! ¡Esperamos que tengáis un gran día! Toca el momento de las presentaciones: “yo a ti te conozco”, “yo me llamo María”…

13:30 – ¡Empieza la comida! ¡Qué pinta! Todos vemos que no vamos a ser capaces de poder con todo: empanada, tortilla, patatas, cruasanes salados…Y mientras disfrutamos de una comida riquísima hablamos entre todos: que si la tormenta de anoche, la Champions, quién ganará (Juan dice que tiene que ganar el Madrid, ¡él es madridista y “el partido ya está ganado”!). Juan Antonio nos anima un poquito con Radio Olé y José Ramón promete sesión de palmas después de comer. María repite de ensaladilla, porque está blandita y tiene mal los dientes, no puede morder muy bien.

14:00 – Recogemos los platos y preparamos las tartas con las velas. ¡Les tenemos preparada una sorpresa! Y es que no son velas normales…¡son velas de bengala! Así que no basta con soplar una vez…¡las risas están aseguradas y así todos podemos ayudarles a apagar la vela!

Tras la comida, y antes de la tarta, hubo tiempo para las reflexiones. María estaba emocionada por el sitio: era la primera vez que participaba en los cumpleaños y le encantaba la decoración: los globos y las guirnaldas. “Nunca había celebrado mi cumpleaños en un sitio tan bonito”. ¡Estaba muy emocionada!. ¡Y aún faltaban la tarta y los regalos!


14: 30 – Llegan las tartas. ¡A soplar las velas! Había una tarta para cada uno. ¡Increíble! Cada uno partió y repartió entre todos los voluntarios. ¡Todas las tartas estaban personalizadas con el nombre de cada uno!

14: 45 – ¡Los regalos! ¡Ya vienen! Cada uno tenía una bolsa con su nombre y unos regalos: unas zapatillas de deporte muy cómodos y varios pares de calcetines. ¡Olé! Aquí fue Juan el que se emocionó. Nos echó la bronca cariñosamente por celebrar su cumple: “En 30 años nadie me ha celebrado el cumpleaños, sólo vosotros. No me podéis hacer esto, ¡porque os cojo cariño!”. Y nosotros encantados de que te gusten los regalos y lo hayas pasado bien. ¡Eres un fenómeno! Juan es un aficionado a las motos, y se subió en la de Nacho. ¡Esta foto queda para la posteridad!

15:00 – Ultimos bailoteos. Como prometió Jose Ramón, tocaban palmas y cantar un poquito de flamenco. Nos cantó, dimos palmas y Antonio se animó a enseñarnos a todos grandes pasos de baile: desde el robot hasta “la ola”. ¡Gracias, chicos!

15:15 – ¡Hasta pronto! Nuestros amigos vuelven a Cañada con una gran sonrisa, como la de todos los voluntarios, que recogemos todo con una gran alegría.

15:30 – Cogemos la furgo y el coche y vamos al almacén a guardar cosas y preparar el evento del día siguiente. Pero no es un trayecto cualquiera: todos vamos pensando qué hemos visto, qué hemos vivido, qué ha supuesto para nuestros amigos “los machacas” la celebración de su cumpleaños. ¿Os imagináis?

Uno de nuestros voluntarios ha plasmado esta experiencia en estas palabras. ¡Era la primera vez que participaba en un cumpleaños, y es imposible contarlo mejor! ¡Gracias! 😉

He tenido la suerte de participar en la celebración de los cumpleaños de varias personas de la Cañada. La experiencia ha sido muy edificante. Me sorprendió lo agradecidos que estuvieron todos, incluso muy divertidos. Lo más emocionante llegó cuando Juan agradeció en público, que hacía 30 años que no celebraba su cumpleaños y que le hicimos sentir algo que… y con lágrimas en los ojos no pudo continuar…” 

“Quiero agradecer a los organizadores la increíble experiencia de poder formar parte de esta familia, aunque haya sido sólo unas horas y descubrir la talla humana y gran corazón de todos los que participaron. Gracias a tod@s.”

 

 

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