Historias de vida: en el Cottolengo

Hace diez días estuvimos en el Cottolengo del Padre Alegre: una institución que ayuda a enfermos incurables y que además estén en una situación de pobreza.

Ellos mismo cuentan a qué personas atienden: “Muchas veces nos preguntan qué requisitos ha de tener una persona para ser aceptada en nuestra familia. La dos condiciones son que la enfermedad que tenga sea incurable y que sean pobres, que por sus posibilidades económicas no puedan ser atendidos en otros centros.”

Es decir, ayudan a personas pobre e incurables a afrontar los últimos momentos de sus vidas con todo el cariño y la dignidad que merecen.

Por todo ello, cada vez que acudimos al Cottolengo es una enorme satisfacción poder ayudar. En esta ocasión llevamos muchos alimentos y bebidas. Como siempre, es un placer poder participar de esta forma de una obra tan grande y bonita. ¡Gracias por vuestra labor!

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