¡De cena en cena!

Mediados de diciembre fue particularmente intenso por la confluencia del final de la campaña de Navidad con el reparto de las cestas y la preparación de varias cenas de Navidad en una residencia de madres solas, en dos parroquias que atienden a personas desfavorecidas y en la Cañada Real.

“Sor Josefa” es el lugar en el que se celebró una comida de Navidad el día 10 de diciembre. Es en realidad una residencia de madres solas, abandonadas o maltratadas con niños pequeños a cargo, pero la llamamos así porque la coordina la hermana Josefa, una religiosa muy divertida que siempre nos recibe con una sonrisa de oreja a oreja. Ese día también llevábamos dos furgonetas hasta arriba de comida y productos de limpieza e higiene para la residencia. Le dijimos que era mucho y que pensábamos que no entraría en la sala que nos dejaba. Cupo todo perfectamente, así que nos dijo: “Otra furgoneta más se podría meter aquí y sobraría hueco”. ¡Es una crack! 😉

De allí fuimos directos a cocinas y a ayudar a preparar todo lo necesario para que comieran unas 60 personas, muchos de ellos niños muy pequeños que tenían un menú especial: hamburguesas y salchichas. ¡Y mucha coca cola! ¡Qué guay! Además, también había muchos niños de voluntarios con sus padres. Hasta los más pequeños pueden cuidar detallazos como colocar los servilleteros, las velitas, preparar las mesas de los niños y estar atentos para servir vasos y llevar platos servidos. ¡Oleeee!

Un grupo de jóvenes universitarios se juntó para preparar una cena en una parroquia por la cena de Ventas, San Emilio. A pesar de que estaban de exámenes, sacaron hueco y fuerzas para darlo todo en una noche tan especial. Sonrisas, alegría y muchas ganas de superar esta prueba con un merecidísimo sobresaliente. Pendientes de los niños y de los más mayores, ¡bailaron hasta mientras barrían y recogían el suelo! Una cena llena de energía de la participaron todos los asistentes y voluntarios. ¡Gracias, chicos!

El comedor del Colegio Tajamar acogió la cena de Navidad para el residencial JMJ de Canillejas, un lugar donde viven muchas familias a la espera de encontrar una vivienda digna. Fue la cena más numerosa, ¡casi 200 comensales! Todo estaba a punto, una legión de voluntarios lista para preparar muchas raciones, ¡aquello parecía una prueba de Masterchef! Pero no, era una cena solidaria que respiraba Navidad por todas partes. Además, algunos voluntarios de la parroquia prepararon una pequeña representación para animar, además de llevar un buen equipo de música. ¡Espectacular! Acabamos muy muy tarde cantando villancicos, dando palmas con los niños y recogiendo todo…siempre con una sonrisa. ¡Gracias!

 

En la Cañada Real también se celebra la Navidad con mucha ilusión, y mucho cariño para unos comensales muy especiales: nuestros amigos los machacas. Los machacas son los más perjudicados por el comercio de la droga en Cañada, siendo esclavos de ella y de quienes la controlan. Por eso llevamos a cabo acciones sociales que buscan centrarse en la dignidad de todas estas personas, a pesar de las dramáticas condiciones en las que viven, merecen todo nuestro cariño y cuidado. Por eso esta cena es especial. Predominan canapés y platos muy fáciles de masticar, ya que los machacas tienen la dentadura muy deteriorada. Mucho líquido y mucha azúcar, ya que es muy beneficioso para ellos. Y sobre todo, ¡mucho tupper! Nada sobra, todo va a tupper para que se lo puedan llevar y disfrutar cuando puedan o quieran.

Fue una celebración muy alegre, con conversaciones, villancicos y hasta bromas de una payasa que vino a hacernos sonreír a todos. Gracias a todos los que lo hicisteis posible.

¡Gracias, equipo!

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