20/07/2012

Billy

BILLY

 Billy está contento, muy contento; se le nota.  Billy hace muchos años que no puede mover un solo músculo de su cuerpo, pero se le nota que hoy está muy contento, sus ojos son pura expresión, con ellos lo dice todo.

Hoy en su casa  todo es alegría, su padre está eufórico, Fátima, su mamá, con todo cariño hacia Billy, sonríe abiertamente, mientras el pequeño…, su hermanito,  salta y no para,  contagiando hasta a Billy que también saltaría del sofá si pudiese.

Hace un momento se han presentado los de AVANZAONG, un montón de gente, varias familias voluntarias enteras, realmente es una ONG auténticamente familiar, con muchos niños que sin saber cómo reaccionar, miran a Billy postrado en su sofá, que les devuelve la mirada con atención y con alegría…

Billy y su hermanito, agradecen de forma especial que vaya gente a su casa,  Billy no puede salir a la calle y no ve más que a su familia durante el fin de semana, sus padres lo miman con continuas muestras de cariño, su hermano….pese a su corta edad se comporta de modo admirable. Pero las visitas se agradecen como lo que más;  quizá hubiese  que organizar un plan de visitas, a veces es tan importante o más que lo material.

Pero Billy parece adivinar que esta vez los de AVANZAONG han venido con algo más, y no sólo de visita; hacía años que Billy necesitaba una silla especial, simplemente para que no tuviese que estar condenado al sofá desde el viernes al lunes, lo que para él y sus padres es todo un mundo, y significa mucha, mucha libertad.  Sólo quien sabe lo que es estar inmovilizado puede apreciar en toda su extensión, la libertad que significa una silla de ruedas. Y desde luego a la familia le hace falta  desde hace mucho tiempo, una silla con la que hacer más llevadera su carga.

Ha costado mucho conseguirla! El Club SportCarClub con Antonio y Fernando a la cabeza, el colegio Las Tablas, Adevida, la Ortopedia y muchos otros voluntarios de AVANZAONG detrás, buscando fondos, ayudas, compromisos, llamando a puertas y más puertas para conseguir la silla para Billy.  Y ¡Por fin, se ha conseguido! En un alarde de imaginación para conseguir fondos, y mucha confianza en la Providencia, se ha logrado completar lo que faltaba para comprar la silla.

Y hoy Billy ya tiene su silla; cuando se ha sentado en ella, casi la movía él sólo con su cuerpecito inmóvil, tal era su entusiasmo. Fotos y fotos, con brindis y todo, con los de AVANZAONG se ha llenado toda la casa, el papá de Billy está empeñado en agasajarnos y nos prepara un té exquisito, unos fritos…ya se sabe que los que menos tienen son de los que dan todo… quien más y quién menos intenta contener las lágrimas. El semblante de los niños voluntarios ha cambiado, de esa estupefacción inicial han pasado a la alegría interna, en su corazón seguro que hoy ha quedado grabado algo que no olvidarán nunca. Los niños cantan, saltan y bailan, y Billy no hace más que sonreír y mirar a todos con alegría y felicidad 

Y, es que hoy Billy y su familia nos han dado mucho más que la silla que han recibido, lo que se ha vivido aquí no se puede pagar, y en el fondo de todos los que hacemos AVANZAONG  queda la satisfacción indescriptible,  de ayudar a quienes como Billy y su familia lo necesitan.

¡MISIÓN CUMPLIDA!

 Billy y su familia al recibir la silla de rueda