Adios a un hombre bueno

Suena el teléfono, 22,30 h de la noche del día 30 de marzo, recibíamos una noticia que no esperábamos,  es cierto que escuchas en los medios de comunicación las estadísticas de las personas enfermas, de las que se recuperan, de las que fallecen. Pero cuando una de esas estadísticas se convierten en algo tan real, tan tuyo, el mundo en tu interior se para por un  momento, no quieres creerlo.

Nos comunicaban que el párroco de la iglesia de San Raimundo de Peñafort , el Padre Franco había fallecido, después de haber estado luchando varias semanas  contra la enfermedad del Covid 19, junto a él también han estado enfermos los dos sacerdotes que codo con codo trabajan en la parroquia , Juanjo y Ángel, ellos afortunadamente lo han superado.

La parroquia está situada en uno de los barrios con más necesidad de Madrid, el Pozo del Tío Raimundo, os cuento esto porque cuando la necesidad da paso a la desesperación, hace que las personas en más de una ocasión renieguen de su propio mundo y entorno. Nos encontrábamos con un Párroco que, con mucho temple, trabajo, cariño y dedicación, había conseguido poco a poco acercar a personas,  jóvenes,  familias que se habían distanciado de la parroquia. Incluso habían iniciado un proyecto de un campo de futbol, para a través del deporte, unirlos a todos  en un barrio tan desestructurado.

Decimos que nadie es imprescindible, pero cuando personas que hacen tanto bien y son tan importantes,  se nos van, nos dejan un gran vacío difícil de llenar.

Vicenta desde su casa, es la persona que se encarga de Caritas de la Parroquia en estos momentos, ella atiende en lo que puede a familias con verdadera necesidad, personas mayores en la soledad de sus domicilios necesitados de asistencia, alimentos, medicinas, y da apoyo a ancianos que no tiene que comer, porque tampoco los hijos tiene posibilidades. A pesar de las dificultades, que haya gente  buena que esté dispuesta a ayudar sin esperar nada a cambio, nos inspira para sacar de esta situación lo mejor de nosotros mismos.

Nos habla de algunas familias que viven en el Pozo, familias que están sufriendo la pandemia desde la pobreza, familias muchas de ellas monoparentales y sin recursos: mujeres que viven en una habitación con sus hijos, carentes en muchas ocasiones de cultura, inmigrantes en un gran porcentaje, sin papeles, que se ven obligadas a trabajar con una economía sumergida sin garantías ni seguridad. Situaciones que llegan a vivir 4 y 5 personas en habitaciones de 10 ; eso sí que es una situación dura.

¿Como subsisten estas familias con una situación tan desalentadora? …  Subsisten recibiendo alimentos de los comedores sociales que quedan abiertos, cercanos a su domicilio, dependiendo de la caridad, viendo un futuro algo incierto, que necesita del esfuerzo de todos. Han perdido su trabajo, no pueden pagar el alquiler, han perdido a familiares, están desorientadas, tiene dificultades graves para llegar a fin de mes…

Le preguntamos a Vicenta qué opina del día de mañana, una vez que termine el confinamiento y la posibilidad de volver a la normalidad…  No lo ve fácil, la zona es muy conflictiva, pero no pierden la esperanza y miran hacia delante juntos.

Aunque el mundo se pare, la vida no lo hace. Nosotros AVANZA ONG, estamos y estaremos siempre cerca de ellos para lo que necesiten, tú también puedes ayudarles.

¡¡Mucho ánimo, juntos lo conseguiremos!!

 

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