10 pasos para triunfar en una cena de Navidad…¡o en 18!

Todos nos hemos enfrentado durante estas fiestas a muchas cenas de Navidad: de empresa, de amigos, de familias…Pero, ¿qué hacer cuando eres tú el que la organiza?¿Para cuántos la organizas? En nuestro caso, organizamos nada más y nada menos que 18 cenas de Navidad. ¡Una auténtica pasada! Son 18 cenas únicas, cada una para gente de colectivos totalmente distintos, organizados por muchos voluntarios y con la colaboración de muchos colegios y empresas. ¿Cómo lo hacemos? ¡Muy fácil! Seguimos 10 sencillos pasos 😉

 

  1. Diseña bien el menú de los comensales. Para las cenas de Navidad preparamos a finales de octubre un guiso de venado para que sirva como el plato caliente de la cena. Se envasa al vacío y se congela para que esté a punto para el día de la cena. También preparamos lomo con salsa y hamburguesas para unas 1.800 personas. ¡Espectacular! Es importante tener un gran equipo culinario, que tenga mucha paciencia y maña entre fogones.
  2. Tienes que saber cuántos vienen a comer y con qué equipo cuentas. Es muy importante no quedarse corto con la comida. El número de comensales varía de algunas cenas a otras. Una fue de 200 personas y en otra eran 40. Así que hay que contar bien las raciones que hacen falta y todo la materia. Y por supuesto, hay que contar con un gran equipo de voluntarios. ¡Todo el mundo puede aportar!. No hay que ser el ganador de Masterchef para venir a ayudar. Unos se ocupan de calentar el guiso, otros preparan el postre y la fruta, otros se encargan de las bebidas, de poner las velas y la decoración, colocar platos y vasos, las servilletas con sus servilleteros, todo con cariño, detalle y mucha planificación. En ocasiones hay casi tantos voluntarios como comensales, ¡pero es que hay muchísimo que hacer!
  3. La decoración y los detalles te harán triunfar: pascuas, velas, espumillón, manteles, todos aquellos elementos de decoración que ayudan a crear un clima navideño y muy acogedor. Cuando los asistentes a la cena entran en el comedor, se encuentran las luces apagadas, la habitación solo iluminada por las velas de las mesas. ¡Es espectacular!
  4. Conserva siempre el espíritu navideño. A pesar del estrés o los nervios, la presión, ¡hay que mantener el espíritu! ¿Cómo? Disfrázate un poco o ponte algún motivo navideño, algunos voluntarios cantan villancicos mientras preparan todo, y nunca falta el un espectacular Belén de José Mayo, un gran belenista español que nos cede un Misterio precioso que deja a todos alucinados. ¡Gracias! 
  5. Presentarlo y servirlo bien. No sólo hay que hacerlo, ¡hay que hacerlo bien! En una de las comidas, una madre se esmeró muchísimo en hacer unos cherry con aceituna con forma de mariquita. ¡Una idea genial! ¿Y qué decir de los postres? ¡Tenían una pinta! Cómo se nota que hay voluntarios que se van haciendo expertos poco a poco en repostería…¡o lo que toque! A la hora de servir, hasta los más pequeños lo hacen fenomenal, siempre con una sonrisa, preguntando si lo están pasando bien, si les ha gustado el plato anterior…¡de lujo!
  6. Estar atento a todos los comensales: cada uno somos diferentes, tenemos diferentes gustos, alergias o problemas con la comida, y también para ello preparamos con cariño algo especial. Si una mamá necesita que le calentemos la papilla o la leche del bebé lo hacemos sin tardar. También preparamos un plato especial para las familias musulmanas que no toman cerdo. ¡Todo está pensado!
  7. ¿Hay niños?¡Estáte atento! Los niños suelen ser comensales difíciles de manejar. Pero los voluntarios más pequeños les “manejan” fenomenal, estando pendientes para partirles la comida, que siempre tengan bebida en el vaso o buscar algo que les guste más. A ellos les preparamos platos que suelen tener mucho éxito en niños, como hamburguesas o salchichas. ¡Eso les gusta a todos! Además, para ellos es un día de fiesta y de “pillerías”: Christian, de 4 años, aprovechó esta comida para beber mucha Coca Cola, ¡era la primera vez que la probaba y su mamá no quería que tomara porque sino no dormía siesta! ¡Vaya bicho eres, Christian! 😉
  8. Guárdate un as en la manga para sorprenderles a todos. Este año ha sido un año muy especial y con muchas sorpresas. Este año hemos podido servir jamón ibérico gracias a la donación de 8 cestas de Navidad de la empresa Beam Suntory. ¡Se chupaban los dedos! Y qué deciros que los dulces de Kinder, ¡todos han flipado con los huevos sorpresa! Y para brindar por la Navidad y el Año Nuevo, algunos voluntarios compraron sidra para acabar con un brindis. ¡Gracias a todos!
  9. Canta villancicos. ¡La Navidad hay que cantarla! Da mucha alegría cantar villancicos como colofón a una noche muy especial. ¿Quién no se sabe Campana sobre campana o El burrito sabanero? Es muy bonito cantar y bailar todos el mismo villancico con los niños dando palmas o tocando la pandereta, ¡se llena de alegría la sala!
  10. Sonríe hasta cuando recojas, ¡ha merecido la pena el esfuerzo! Después de los villancicos, los comensales se van, con el estómago y el corazón más lleno que al llegar, con una ilusión y una sonrisa especial, muy agradecidos y esperando vernos pronto. Sin duda, ha sido un éxito. ¡Pero ahora toca recoger! ¡Vamos a por ello! Hay que lavar platos y vasos, quitar la decoración, escobar y fregar. En definitiva, dejar todo como estaba. Entre todos es más fácil y rápido. ¡Y sin perder la sonrisa! ¡Habéis hecho algo muy grandes, chicos!

¡Un millón de gracias a todos!

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